El retablo es de un solo cuerpo, una calle con hornacina y ático.
La hornacina, protegida por un cristal, contiene la imagen de Nuestra Señora del Buen Suceso, en madera dorada y estofada, orlada de ráfagas con decoración numismática a base de monedas de plata con la efigie de Alfonso XII, acuñada en 1880. La hornacina está flanqueada por dos pilastras de estípites y decoración vegetal y rocallas. Sobre ella, cabeza de angelote. Sobre las volutas laterales, esculturas de dos ángeles. En el ático, relieve de paño de verónica y a ambos lados del mismo esculturas de otros dos ángeles.
En el banco, Sagrario con cielo eucarístico y bajo el frontal de la mesa de altar, escudo jesuítico.
El púlpito de hierro forjado con decoración de roleos y rosetas. Fechado en 1731, en una pequeña capilla con alegoría eucarística. El tornavoz es de madera tallada y policromada con una escultura como remate.
