El retablo, de estilo neoclásico, consta de un solo cuerpo, dividido en tres calles por pilastras y columnas corintias. En sus orígenes tendría un ático, hoy desaparecido.
La mesa de altar está fechada en la segunda mitad del siglo XVIII, un escudo mercedario ocupa el centro y a sus lados se distribuyen voluminosas rocallas.
La disposición corporal del santo está ligeramente inclinada hacia su derecha, reflejando una ligera actitud itinerante. Su rostro “posee una expresión un tanto hierática (…) con poblada barba y cerquillo frailuno”.
La vestimenta “corresponde a un mercedario de la Reforma, es decir, con capa corta y sandalias”. Por otra parte “sus atributos le representan bajo la doble tipología iconográfica de fundador y redentor. Como primer mercedario, porta en su diestra una larga cruz de doble travesaño (…) y como redentor sostiene en la otra mano un cepo de grilletes, símbolo mercedario por antonomasia”.
La serie de seis pinturas de San Pedro representan:
- San Pedro Nolasco con la Virgen del Puig
- San Pedro Nolasco niño.
- Aparición de la Virgen a San Pedro Nolasco para que funde la Orden..
- Aparición de la Virgen en el Coro del convento de los frailes de Barcelona.
- El Santo en la muerte.
- Milagro de “cruzar el mar”.
